sábado, 28 de junio de 2008

Prueba de cámara

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Prueba de cámara de la que será la actriz de mi corto. (que como dice Dani: se hará en esta vida o en la otra)

miércoles, 25 de junio de 2008

Monté este video de la obra en la que curró mi buen amigo Luis y he descubierto que poner al servicio de algo teatral el lenguaje de la imagen es un conflicto que puede acabar contigo.
La obra tiene recursos bellos e interesantes, para quien quiera ir a verla. Amadis sin tiempo.
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viernes, 20 de junio de 2008

Zanzibar


Concierto en el Zanzibar. Acaba una racha ahora, se acabó 216, el pequeño enganche de libertad y magia, pierdo a mis hermanos y ¿qué me puedo inventar ahora para conservarlos?
Os quiero chavales.

Lo presiento: ¡Payaso y Corcel van a volver!

Doy las gracias a la escuela de escritores, a Inés y a los compañeros porque gracias a las clases, gracias a perseguirme la conciencia estrangulando un "maldita sea, ¡escribe algo para este semana!" en mi sombrero, gracias a que - al faltar me doy cuenta de cómo me tortura - unos fantásticos estrategas me han devuelvo la fé: lo presiento,

Payaso y (su fiel) Corcel ¡van a volver a las andandas!

Mi gran novela anónima incompleta.

Yo solo escribo primera ediciones.

Recordemos lo que dijeron los críticos:

Noticias – RECORTES DE PERIODICOS

...Sigue la búsqueda del famoso autor del ya best séller "Las Aventuras de Payaso y (su fiel) Corcel" ventana genuina a la genialidad, solo comparable al aclamado: "Dale a Da Vinci su Código, que lleva rato en el portal" aunque no mucho mejor. El autor sigue en paradero desconocido mientras que, figuras emblemáticas del mundo literario, ya han dicho de su obra (pero no han querido dejar su nombre): "es un total y completísimo compendio de incultura"

- Noticias de Hoy y Mañana-

… Se encuentra otra publicación atribuida al mismo autor, cuya sinopsis reza: “Aquella vez que era que me quedé encerrado en el ascensor con un delfín y yo me sentí muy incomodo así que solo hablamos del tiempo. U otra historia.” Ya agotada. Los intelectuales del país siguen en la ferviente lucha por corroborar, que leer eso es el equivalente literario a comer polvo para lavadora durante varios meses.

- La vanguardia nostálgica -

Y ahora un extracto:

El cielo era del color del cielo. Payaso y corcel andaban bajo un sol puntiagudo. Payaso era un payaso y Corcel... Corcel se parecía mucho a los corceles en general. Corcel acababa de contar una historia divertidísima sobre una tostadora y bueno...un pobre acuse de recibo: pero muy valiente.
Los pensamientos de Payaso vagaban por entre las calles sucias y mugrientas que se reflejaban en los colores de su piel.

Un agente de poesía los detuvo.

-¡Vosotros! ¿Qué estais haciendo?
-La poesía tenía que ser - suspiró Corcel a media voz.
-Callaéte burro. Atacó el agente.
- Corcel. Rectificó Corcel.
-¿Qué estais haciendo? Tú, el de los zapatones, pareces sospechoso.
-¿Yo? no, no que va, verá, es que se murió mi abuela ayer y tuvimos que ir todos al entierro, en la familia somos todos payasos ¿sabes usted? Estará imaginando el problema para vestir de negro, no digo más: ninguno fuimos. Mi abuela era una gran payaso.

El agente se fue cabizbajo y conmovido.

-Menos mal que se ha pirado - dijo Corcel - tengo medio gramo de soma aqui dentro, odio la poesía. Por cierto: qué tétrico eres Payaso.
-No se me ocurría otra cosa.
-¿Cuando no estás conmigo mientes mucho?
-Siempre estoy contigo.
-¿Cómo puede ser que mientas con tanta facilidad?
-No miento. Lo llamo distorsión ficcionada de la realidad. Digamos que, por ejemplo, me encuentro con una oveja por esta calle.
-¿Y? Escuchaba Corcel distraido, disolviendo medio gramo de soma en su botella de vino.
-Pues que si alguien me pregunta a los cinco minutos, digo que me acabo de curzar con un treinta ovejas y que dos tocaban el saxofón y una era de color naranja y preciosa, mientras bailaba sobre un monociclo el claro de luna.
- Eso es mentira.
-Claro, pero es bastante mejor que encontrarse solo con una oveja. ¿entiendes? La gente está encantada con esas ovejas y da igual que haya sido una oveja o una piedra, o nada.
-Entonces ya no exageras, estás inventándotelo.
-La realidad es lo de menos.
-¿Qué intentas? Dijo Corcel - ¿Explicar de qué va todo esto? ¿Eres tonto? No has aprendido nada en estrategias fantásticas? (un curso de cocina al que iba Payaso)
-Corcel....
-Que coño quieres.
- Si no hubieras sido Corcel...¿a qué te habrías dedicado?
- A la música. ¿Y tú que habrías hecho si no fueras payaso?
-Sería delincuente.

Se quedaron un buen rato pensando.

- Bueno, terminó por decir Corcel, no nos retrasemos: vayamos a por Eso.

Y así fue cómo Payaso y (su fiel) Corcel, salieron de nuevo por "Eso", en busca de nuevas aventuras.

martes, 17 de junio de 2008

Proyecto 216 en el estudio.

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Grabación con Proyecto 216

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Pequeño video de la grabacion del disco de Proyecto 216 con el que colaboro al saxofón.

En el estudio Cine arte (dónde, por lo demás, han grabado Paco de Lucía, Bebo...y otros amateurs) hay un estupendo piano de cola y no he tenido más medio que aprovechar la ocasión para hacerle el amor. (Y grabar algunas composciones propias más que nada, para que no se me olviden)

Pequeña conmemoración al final para mi hermana: una obra clásica que tocaba maravillosamente y que yo destrozo amablemente al piano.

lunes, 16 de junio de 2008

La Caja.

Me he tronchado de risa al leer "el cuento de la caja" de mi hermana magdalena.

La caja ha llegado en medio de la noche, cómo una señorita. En medio de mi noche, esa caja grande como mi casa me ha devuelto la sonrisa que perdí haciéndo círculos por un sumidero. Tengo magadalenas, tengo un amuleto, tengo frutos secos. Voy a meterme en la caja y mandarme a otra persona a ver si le pillo tan contento.

Gracias con toda mi alma.

viernes, 13 de junio de 2008

La bofetada de la realidad

He ido a comer al Fres Co de nuevo, como a menudo ahi (he de admitir que es un dudoso buffet libre) porque como pocas veces y mal ultimamente asi que cuando voy al Fres Co me pongo hasta las orejas. Pero a lo que ibamos: una anciana extraña, de esas que han sido declaradas imperfectas: que no superaron una cola de espera, o un torniquete cabrón en el metro, algún papeleo, algun trámite burocrático, alguna puerta chirriante en un teatro, algún idiota hablando en un cine, algúna encerrona de la realidad en la que no tuvo más remedio que tirar la toalla, cómo un buzón de voz cabrón o un error indescifrable en el Windows, una cara extraña en un vagón de madrugada, y vino a convertirse en lo que con descuido llamamos: "una vieja loca perdida" , pasa por delante del cristal y pienso: "estaría bien darle algo de comida, la pobre".

Si, si, esta mujer llegada al paroxismo de la decadencia, menea su triste figura delante del cristal del FresCo cómo si viniera de pelear con osos y le hubieran arrancando la cordura y yo jalando cómo si lo fueran a prohibir. Me mira fugazmente a los ojos y ambos sabemos que el show va a empezar.
Se mete en el Fres Co y empieza a pasearse entre las mesas molesta como la conciencia, y todos miramos nuestra comida, perturbados por ese ramalazo de realidad que ha venido a jodernos. Yo, la vigilo con el rabo del ojo, de lo gordos que se me ponen con la indecencia. Me sigue dando pena, "voy a levantarme y le ofrezco comida", pienso.

Entonces, sin avisar oigo - no lo pude ver - como abofetea a una chavalita preciosa sentada sola dos mesas más allá, y se va corriendo, pasando por mi lado.

Sonríe, como si le colmara abofetear a esa chica que nada le hizo, y la verdad es que se la veía feliz: una sonrisa deformaba su rostro, y era la felicidad de la locura, que duele, sin duda.
El caso es que la chavalita se levanta (las encargadas se precipitan a atenderla) y comenta perpleja lo que acaba de pasar.
Nos enteramos los que arrimamos el lóbulo que resulta que es una vieja loca que cada cierto tiempo entra sin que nadie la vea y hace eso, pega a alguien.

Aqui viene lo bueno: y es que la gente, sin poder procesar lo que ha pasado, sigue comiendo como si nada. Y no me estoy refiriendo a la falta de humanidad de los que estabámos, no no. La cuestión es la siguiente: si hubiera intentado robarle algo - el bolso por ejemplo - todo el mundo habría reaccionado, porque eso precisamente lo entendemos, pero algo tan extraño como lo que hizo, era demasiado. Demasiado para las mentes automatizadas, tanto, que no tuvimos más remedio que volver silenciosamente a nuestros platos pensando ¿Ha ocurrido de verdad?

Era algo tan absurdo, tan falto de propósito, sin ningunas motivaciones, aleatorio, tan desnudo, que ninguno pudimos reaccionar.

Me levanté cómo un zombi, intentando memorizar el golpe. Esa mujer: entra cada cierto tiempo en un restaurante y le pega una bofetada a una chica. Y se va corriendo. Sonriendo.

Es la bofetada de la realidad la que te llega.

miércoles, 11 de junio de 2008

Elucubraciones peligrosas.

Hoy, yendo al supermercado, he visto a un hombre tirando de un caniche con rabia mientras desenredaba el hilo fino de los cascos para escuchar música. Me he empezado a imaginar ciertas cosas: alguien que tira con esa mala leche de un perro, no puede ser su dueño. Era joven. Me refiero al dueño. Y algo me hizo pensar que era el perro de su novia, o de quien espera que lo sea, y mientras ella ordenaba la casa el le comentó despreocupadamente: “deja, deja, que yo saco al perro, sigue con lo tuyo que estas muy liada. Si a mi me encantan los perros” Entonces ella pensaría: “Es adorable”. Y él, tirando del maldito chucho, va a cruzarse con un elucubrador que descubre toda la historia. Mientras andaba distraído pensando en el maltratador de canes, soy arrollado por un equipo de abuelas directamente salidas del supermercado, cargadas hasta los dientes de papel higiénico, carne, pescado, y quizás gasolina. La huelga de transporte, pienso. Veo en los ojos de las ancianitas un resquicio de locura que tuvo que pertenecer a otra época. Acaloradas y revueltas, una mezcla de edad de plástico y bolsas de carne me conciencia de una cuarta contienda mundial. Antes de entrar en el supermercado, avisto a un hombre parado, con la compra a sus pies, sujetando un extraño teléfono. Más parecido a un walkie talkie que a otra cosa. Le veo subir la antena. Le veo sonreír. Una bomba, pienso en una bomba. Pienso en las últimas mujeres que he olido, pienso en las cosas que ya no haré, pienso en ¿qué demonios va a pasar con la compra de aquel hombre una vez estallada la bomba? Miro a mi alrededor e intento encontrar una furgoneta sospechosa, un vehículo con la trampa mortal. Sé que voy a morir en unos segundos. Llevado por la inercia, entro de todos modos en el supermercado. Espero oír una detonación de un momento a otro. Voy a por mis productos. Pero sé que va a explotar, que va a hacer un ruido inmenso. Estoy en la caja: he comprado, frutos secos, zumo, papel higiénico. La huelga de transporte, pienso. Que nos hace imaginar horribles cosas.

Extracto

Venid conmigo, vamos a la ventana y miremos en el mar si no hay barcos que lleguen. Pero al acercarse a la ventana, al estar al borde del vacío, al intentar el paso adelante, se corre el riesgo de disolución de uno mismo. Se corre el peligro de salir volando por la ventana. Pero no somos realmente nosotros sino al precio de ese vértigo.Somos casas habitadas por un inquilino del que no sabemos nada.

Wajdi Mouawad, Incendies.


Muchas gracias Polan.

domingo, 8 de junio de 2008

PREFERENCIAS

Me gusta soplar en las bebidas frías y que del rebote me llegue un aire fresquito. No me gusta tener que explicar un poema.

Me gusta escuchar el camion de la basura y sus cuentos mecánicos temprano de madrugrada, no me gusta la gente que dice "No sé si me entiendes".

Me gusta aislar los intrumentos uno a uno cuando escucho música, no me gusta que haga sol y no haya mar.

Me gustan las puertas que chirrían y nadie las oye, no me gusta que me recuerden que apague el teléfono en los teatros.

EL CINE

El cine supera la vida muy a menudo, la cine no podría vivir sin la vida, pero es un placer darse cuenta de que la vida no podría vivir sin el cine.

El cine es una oportunidad de que te traspasen.

El cine es todo lo que te aleje de ti para acercarte a ti mismo

Un mentira que cuenta la verdad.

El cine es luz en la oscuridad.

Umberto D

Me da la impresión de que quizás todo fuera el extraño sueño de un empresario, que duerme tranquilo, lejos, en su mansión; y sueñe con esa vida, con el asombro de los sueños y que, puede, se fuera a despertar en cualquier momento en medio de la noche, aturdido y aliviado.

Es cómo si estuviéramos viendo los trozos que suprimieron de una película, los que se fueron en las elipsis, de una película hermana pero llena de acontecimientos, y que con los trozos sobrantes hubiesen creado esta inquietante historia llena de tiempos muertos de cotidianeidad quieta.

Umberto mira por las ventanas, como si fuera fuese un mundo teatral que sigue misteriosamente su función en un idioma que desconoce. Para Humberto no queda otro suicidio que vivir. ¡Qué difícil es morir ante la vida!

¿Que mundo hemos creado en el que hay que enfermar para estar tranquilo?

El día es bello, pero la noche sublime.

“¡Tengo un deber!”
Humberto D

sábado, 7 de junio de 2008

A mi madre

A mi madre, que es un relámpago en el ojo de una mariposa. Que es una joven audaz en un trapezio gigante. Para que tenga ánimos cuando acucien las lenguas bífidas de los envidiosos bañados de sol y arena (ella lo comprenderá) para que no se convierta en Gregorio Samsa. Y siga cantando la cucachara. Para que siga siendo Sherezade mil y una noche más contandome cuentos sobre alejandrías olvidadas, para que recuerde siempre quien es, la hija de luna llena, y nadie más.

No olvides nunca quien eres. Eres la hija del viento. Y de nadie más.
Te quiero.

“Cosas que diría con solo mirarla” - Reseña

Semejanzas.

*

Son dos mujeres solas. Dos mujeres que se han hecho a si mismas. Dos construcciones. Dos apariencias. Dos vacíos.
La primera tiene amor sin sexo y la segunda sexo sin amor. Parece de algún modo, un viaje iniciático, como si la ceguera sórdida de las realidades mejores construidas cediesen ante un elemento fuera de este mundo, vibrante, que desmonta los decorados: el piano se da cuenta de que no está tocando el concierto, el maniquí descubre que esa no es su ropa. A través del mendigo y la vidente. Las dos mujeres tocan fondo, como si llegasen al lugar, no falto de esperanza, del último paso en el fondo antes de remontar hacia la superficie. Lo que vemos es esa llegada al fondo.

En ambos caso hay una vidente, alguien que ve más allá de las acciones, que ve la verdadera historia. Como si fuera el alma del guionista. El alma del que ha creado la historia. Esos dos personajes son verdaderamente preciosos. Uno a través de la locura y otro de la magia. Pero es lo mismo. La estructura es muy parecida. Las dos empiezan con mujeres en la cama y terminan con mujeres caminando, en la historia, en medio de ese precioso travelling que dilata el tiempo a la medida de la lentitud de una lágrima, ella se detiene un momento en una esquina, arrancándonos la imagen de una puta.
En la primera historia, el momento final de la vieja caminando paso a paso por el pasillo, se me ha quedado grabado para siempre. El teléfono sonando de fondo, y esa anciana frágil caminando sin tregua hacia delante. Frágil como un corazón cuando se toca. Paso a paso, agarrándose a los muebles, uno parece notar el convencimiento sordo de alguien que no quiere llegar a ningún sitio pero que piensa “lo importante es caminar”.

El anillo en el paquete de tabaco, es la imagen que más me gusta de los dos retratos. Las verdades atroces en boca “del loco” del que des-automatiza el carnaval que hemos creado y nos dice quienes somos, “Cosas que diría con solo mirarla” Esa es sin duda alguna la mirada del que escribe.